Esta si es la época de Nietzsche

Si la anterior vez hablaba sobre la poca fidelidad de la gente hacia las marcas, que decir de la gente que ha trabajado bajo la “marca”. Tengo curiosamente dos clientes en esta situación, por un lado un aparejador que ha trabajado toda su vida bajo el paraguas de una constructora, y por otro lado un fotógrafo que ha trabajado bajo la careta de las agencias de comunicación.
¿Que ocurre ahora?…, pues que la cantidad del trabajo ha disminuido, y por ello el pastel es menor y con muchos ojos encima de el. En los dos casos el problema es parecido, nadie les conoce por su nombre, porque nunca le han dedicado tiempo a ser personas, siempre han sido parte de una marca. Ahora el “cliente” quiere dejar de trabajar con la “marca = empresa = gastos = cargas…”, en primer lugar el precio es mayor, y en segundo lugar trabajar directamente con el “hacedor” le va a suponer un mayor control sobre el producto final.

Y ahí les quiero ver a los “hacedores”, gente que siempre ha tenido la seguridad de la nómina, de las vacaciones, de las bajas, maternidad o paternidad… y ahora de repente se encuentran en este océano azul de atunes con una caña, intentando pescar algo para poder comer a final de mes, que anteriormente les traía el barco al muelle.
La batalla se da en todos los segmentos de la sociedad y obviamente en todas las áreas de negocio, ahí radica la oportunidad/debacle de las personas. Estamos en la época en la que a mi modo de ver a Nietzsche le hubiera gustado hacer experimentos, ya que retomando las clases de Filosofía de 3º de BUB que me daba un maravilloso profesor llamado Basurko el cual nos contaba filosofía entre historias de su época de sacerdote o de jugador de fútbol en el Barcelona Sporting Club de Ecuador el cual me llamaba “Choperena”, … y me viene a la cabeza, el “superhombre” y la propuesta metafísica de su filosofía porque lo único que se salvaba para Nietzsche es el hombre y se salva convirtiéndose en el superhombre y su retorno.
Aquí se acaban las mediocridades aquí estamos para trabajar, y dejarnos de experimentos, esto hay que sacarlo y eso se hace trabajando el doble para ganar la mitad, tenemos que confiar en las personas y no en las marcas o grandes empresas, dejarnos de enchufes y trifásicos, y empezar a valorar al buen “hacedor” del “relleno”.
Enhorabuena a todos los grandes “hacedores” del mundo, nos tenemos que convertir en activistas, activistas del día a día.

Oianko Choperena | Online Marketing Manager

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